Trágica puesta en escena en Guatemala

964 0
El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, bromea marchando como el personaje de la “Tropa Loca” del programa de televisión “Moralejas” en acto oficial del Día Nacional del Ejército, el 30 de junio de 2016. (Foto: Soy502)

Magdalena Ferrín Pozuelo. Paz con Dignidad- Guatemala

Guatemala, 6 de julio del 2018. Varios eventos catastróficos han sucedido en Guatemala desde 2015, que tienen como origen la elección para el cargo de presidente de la República del cómico Jimmy Morales. Aquel año acabaron encarcelados por corrupción Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, entonces presidente y vicepresidenta de la República, así como otros altos cargos de los tres poderes del Estado, gracias al trabajo conjunto del Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). En la zozobra del momento, Morales irrumpió en escena promocionándose como “Ni corrupto, ni ladrón”, eslogan que le duró muy poco al nuevo personaje que encarnó el antes comediante, ahora “señor presidente”.

El comediante arrastró consigo todo su séquito de patrocinadores, equipo de producción y colegas del mundillo de la comedia, a quienes colocó junto a otros personajes aterradores provenientes del FCN, partido político fundado por militares señalados de estar vinculados al crimen organizado y haberse implicado en violaciones graves a los derechos humanos durante el conflicto armado en Guatemala, ahora en vías de extinción por supuesto financiamiento ilícito electoral. Con toda esa comparsa, se montó una puesta en escena macabra, con funcionarios y alguna funcionaria jugando a manejar las instituciones del Estado sin preparación profesional ni perfiles adecuados para los cargos que ostentan, manejando las precarias instituciones gubernamentales irresponsablemente y poniendo en riesgo la vida de miles de personas, como se evidenció después.

El 8 de marzo de 2017, una protesta de niñas entre los 12 y los 17 años, que denunciaban abusos sexuales y físicos por parte de personal de una institución encargada de la protección de menores de edad, a las que fueron asignadas bajo cuidado por el Sistema Judicial, terminó con la muerte por quemaduras de 41 de las internas. Algunas sobrevivientes indicaron que las mismas autoridades del llamado Hogar Seguro Virgen de la Asunción les cerraron la puerta con llave para no dejarlas salir, mientras la habitación ardía en llamas, producto de la quema de material combustible con el que intentaban llamar la atención sobre su situación. Los albergues públicos están a cargo de la Procuraduría General de la Nación, cuya línea directa de responsabilidad recae en el jefe del Ejecutivo. Las personas funcionarias de menor rango que se vieron implicadas por su responsabilidad directa en la gestión del Hogar, la protesta y el evento final, declararon a medios informativos que el presidente estuvo informado de la situación antes de que se produjera la tragedia, pero que no hubo ningún tipo de orden o instrucción al respecto. En el supuesto menos malicioso, nadie supo qué hacer. (Más información sobre la tragedia del Hogar Seguro Virgen de la Asunción; La tragedia de ‘un sistema de protección fallido’ en Guatemala,  Un asesinato, violaciones, maltratos y más de 200 fugas: el espeluznante historial del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, el albergue de Guatemala en el que murieron 40 menoresGuatemala: arrestan a tres exfuncionarios en relación al incendio que causó la muerte de 40 menores)

Poco más de un año después, el 3 de junio de 2018, uno de los volcanes más activos de la región, el Volcán de Fuego, situado a decenas de kilómetros de la capital guatemalteca, hizo erupción violentamente, desde temprana hora de la mañana. Los encargados del Consejo Nacional para la Reducción de Desastres, entidad responsable del manejo de desastres en el país, recibieron las alertas del Instituto de Sismología, Vulcanología e Hidrología, pero no evacuaron el área ni divulgaron las alertas de flujos de lava y gases que descenderían del volcán. Las poblaciones de El Rodeo, Las Lajas, y San Miguel Los Lotes, aledañas a las faldas del coloso fueron golpeadas directamente por los flujos piroclásticos que provocaron la muerte de 113 personas esa misma tarde. A las personas fallecidas, se suman al menos 332 desaparecidas y 3,643 desplazadas a albergues según cifras oficiales a 4 de julio de 2018. Expertos y entidades locales de diverso tipo responsabilizan otra vez a funcionarios nombrados a dedo por el Ejecutivo, por falta de capacidad y negligencia al frente de la gestión de la emergencia. Sin duda alguna, una alerta a tiempo hubiera salvado cientos de vidas pero no se hizo nada ante la señal, igual que con el Hogar Virgen de la Asunción.

Pero las tragedias no tienen por qué catalogarse como tales sólo por la cantidad de personas afectadas, también hay que considerar la fatalidad o atrocidad de los actos. La violación y el abuso sexual son crímenes despreciables, más graves cuando se comenten desde posiciones de poder y ni qué decir si los realizan funcionarios públicos con recursos del Estado. Recientemente algunos medios escritos locales han informado acerca de supuestas denuncias por abusos sexuales que pesan sobre Jimmy Morales. El 5 de julio un ex ministro de Relaciones Exteriores ha denunciado que tiene conocimiento directo de los casos, que está implicado directamente el presidente y otras altas autoridades del Gobierno y que se trata de mujeres jóvenes que trabajan en el sector público que sistemáticamente han sido sometidas, contra su voluntad, a actos denigrantes para cualquier ser humano en este último año y medio. Estas denuncias contra el presidente Jimmy Morales se suman a otras ya cursadas, por negligencia en el caso de los abusos contra niñas en el Hogar Virgen de la Asunción, por recibir y ocultar financiamiento electoral ilícito; así como por querer interferir en el juicio que encausa a su hermano y uno de sus hijos, por actos de corrupción.

Elegir personajes para desempeñar cargos públicos por amiguismos, contubernios y compadrazgos politiqueros o para pagar deudas de campaña electoral, resulta siendo, no sólo una irresponsabilidad y una falta ética, sino un acto criminal que tendrá consecuencias nefastas tarde o temprano. Sobre todo en un país cuya mayoría de población sobrevive en la precariedad y la carencia de servicios básicos vitales, a la que se suma la debilidad institucional y la vulnerabilidad por el propio entorno físico, proclive a sismos, eventos volcánicos, inundaciones, deslaves o cualquier otro fenómeno meteorológico que rebase la casi nula capacidad de respuesta de un Estado cooptado por personajes jugando a la comparsa, o con poca capacidad para brindar soluciones serias. Urge la retirada del puesto de Jimmy Morales y su pandilla (y su puesta a disposición de la justicia) para que se pueda elegir un equipo humano de servidoras y servidores públicos que realmente puedan aportar al país, y en especial a la población en situación de vulnerabilidad.

Magdalena Ferrín Pozuelo. Paz con Dignidad- Guatemala

Entradas Relacionadas

Deje un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres contactar con nosotros?

Nombre (requerido):
Correo electrónico (requerido):
Mensaje:
Información básica sobre Protección de Datos
Responsable Asociación Paz con Dignidad
Finalidad Atender a su solicitud de contactar con usted
Legitimación Consentimiento expreso
Destinatarios No se cederán datos a terceros.
Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional
Información adicional www.pazcondignidad.org/politica-de-privacidad/