Memoria 2015

254 0

El año 2015 ha sido un año muy complejo tanto a nivel global como en el Estado español. No podría ser de otra forma pues la crisis que afecta de forma desigual a todos los países se ha hecho sentir a cada uno de nosotros y nosotras. Así mientras un pequeño grupo de personas siguen aumentando su acaparamiento de riqueza material, la masa de población que está bajo los umbrales de pobreza también lo ha hecho, es decir, las desigualdades se han acrecentado y las transnacionales siguen manejando los hilos que deciden el rumbo de los pueblos.

Si echamos una mirada al mundo vemos que la vulneración de derechos humanos sigue incrementándose desde México, Centroamérica y Colombia en el continente americano al Congo o Marruecos en África pasando por Palestina, China o Tailandia en Asia por sólo citar algunos países. La situación política nos muestra un deterioro de la democracia y un aumento del acoso a las libertades civiles así como un recorte brutal de las condiciones de bienestar social de las mayorías. Las agresiones a la naturaleza van en aumento, la juventud ve incertidumbre en su porvenir, las mujeres siguen viendo pisoteados sus derechos y el mundo del trabajo está cada vez más precarizado.

En el Estado español podemos decir que sentimos una situación agridulce pues si bien las condiciones económicas no han mejorado sustancialmente y la corrupción ha llegado a límites que nunca hubiéramos pensado, por otro lado la ciudadanía se ha movilizado de una forma contundente a favor de la regeneración democrática y por unas formas nuevas de actuar en la vida política. De ahí viene el auge de Podemos y la victoria de candidaturas municipalistas del cambio en las principales ciudades españolas.

Desgraciadamente la necesidad de cambio no se ha traducido en un aumento significativo de personas que hayan pasado a engrosar las organizaciones sociales, así como el fortalecimiento de las mismas y la mejora de sus niveles de coordinación. El voto responsable y la participación puntual en movilizaciones es importante pero insuficiente y necesitamos una ciudadanía más comprometida y activa para hacerse corresponsable del devenir del país y servir de contrapeso a las instituciones. Sin ello no es posible mejorar nuestra calidad democrática.

En el campo de la cooperación observamos una situación de preocupación y esperanza. Preocupación por el cierre de algunas ONGD progresistas, por la disminución de fondos dedicados a cooperación al desarrollo y por un deterioro de la calidad de la misma, y por las limitaciones en cuanto al análisis y movilización de la base social de las ONGD; y esperanza por saber cómo van a encarar estos derroteros las ciudades del cambio y las comunidades autónomas donde han ganado electoralmente fuerzas progresistas.

Nosotras intentamos seguir contribuyendo, desde la humildad, por una transformación de la realidad de las gentes del Estado español en mayores cuotas de igualdad y bienestar y empujar por un incremento de la solidaridad internacionalista que mejore la vida de la mayoría de la población. Para ello tenemos que seguir agradeciendo a todas aquellas personas que forman la familia de Paz con Dignidad y que desde su contribución hacen posible que continuemos en este empeño. A todas y todos, gracias por confiar en Paz con Dignidad.

Descarga Memoria PcD 2015

Entradas Relacionadas

Deje un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres contactar con nosotros?

Nombre (requerido):
Correo electrónico (requerido):
Mensaje:
Información básica sobre Protección de Datos
Responsable Asociación Paz con Dignidad
Finalidad Atender a su solicitud de contactar con usted
Legitimación Consentimiento expreso
Destinatarios No se cederán datos a terceros.
Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional
Información adicional www.pazcondignidad.org/politica-de-privacidad/