La identidad a debate entre la juventud palestina de diferentes puntos de Cisjordania, Jerusalén y la Palestina histórica

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Ramallah, 30 enero 2019.- Rabia´ es originario de Beit Safafa, un pueblo situado entre Jerusalén y Belén, hoy ocupado por Israel. Sólo una pregunta desemboca en una respuesta que da una idea de la desposesión y ocupación a la que millones de palestinos y palestinas fueron expuestos brutalmente en 1948 y 1967 y de la que hoy siguen siendo víctimas las personas palestinas que aún quedan en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este.

-¿De dónde eres?

-Originalmente de Beit Safafa, pero vivo aquí (en Ramallah)

-Ah sí, sé dónde está, entre Jerusalén y Belén

-Sí, mi padre es de allí. En 1974 fue encarcelado por Israel y finalmente expulsado a Jordania, de ahí también los jordanos lo expulsaron y se fue a Siria. De Siria viajó hasta Líbano y después volvió a Jordania. Allí estuvo hasta que después de los Acuerdos de Oslo pudo regresar a Palestina, pero no a su casa en Beit Safafa. Mi padre no tenía el DNI azul[1] y por eso no pudo volver a su pueblo de origen. Allí teníamos nuestra casa, tierras…y lo perdimos todo. Mi padre gastó mucho dinero en abogados para intentar recuperarla pero no se pudo hacer nada. Ahora vivimos en Al Ram[2].

Menos de cinco minutos de conversación, difícil de continuar cuando en siete líneas han resumido una política de transferencia forzosa de población que a día de hoy Israel sigue perpetrando sin ningún tipo de consecuencia legal por parte de la comunidad internacional. ¿Cómo afectan este tipo de situaciones al desarrollo o mantenimiento de la identidad palestina? Es una de las cuestiones sobre la que 22 jóvenes de entre 19 y 24 años de Cisjordania (Ramallah, Tulkarem, Belén), Jerusalén Este y del 48 (Nazareth) han reflexionado durante todo un fin de semana de convivencia en un Campamento organizado por la socia de Paz con Dignidad, Badil, en el marco de la intervención “Fortaleciendo la identidad, cohesión y capacidades de jóvenes refugiados y refugiadas palestinas con enfoque de Derechos Humanos”, que se está ejecutando en este momento financiada por la Diputación de Gipuzkoa.

La identidad palestina es objeto de ataque también por parte de las herramientas de la ocupación israelí. Así desde la lengua, la gastronomía, la danza, los libros hasta los mapas…nada escapa de la maquinaria propagandística sionista. Israel se apropia del humus, borra del mapa la presencia palestina después de 1948, año de creación del Estado de Israel, cierra centros juveniles y ONGD palestinas en Jerusalén o aprueba una ley claramente discriminatoria hacia la población árabe que vive en Israel puesto que ya sólo el hebreo será idioma oficial y no como hasta ahora que también lo era el árabe. Las consecuencias de todo ello se agravan junto con las de la dispersión geográfica de la población palestina, casi toda ella refugiada, en países como Jordania, Líbano, Siria o Egipto. Además internamente la población gazatí y la que vive en Cisjordania no tiene relación entre sí, están separadas físicamente por muros, vallas y controles militares. También lo está la de Jerusalén Este con la que vive en Cisjordania o Gaza. Una separación física que junto con las políticas de judeización de Jerusalén y la propaganda sionista hacen mella, y mucho, en la identidad unitaria palestina. El “divide y vencerás” como máxima vuelve a aplicarse en el caso de la identidad.

Todo este entramado es el que ocupó gran parte de la formación que las 14 chicas y 8 chicos recibieron entre los días 24 y 26 de enero. La reflexión, participación e interpelación continua hicieron que el Campamento se desarrollara cumpliendo el objetivo previsto: formación pero también y sobre todo, cohesión entre el propio grupo. De hecho la primera tarde estuvo dedicada al conocimiento entre unas y otros, a generar un ambiente de trabajo grupal y de distensión que predispuso al buen trabajo posterior. El compromiso con la educación y los estudios de la población palestina es muy alto, en tanto que también se considera la educación como una herramienta de resistencia y lucha por la justicia y paz para el pueblo palestino.

Momento de la formación sobre identidad palestina. Foto: EMV

Y con una sencilla actividad se meten de lleno en el debate sobre algo muy personal pero que también influye en lo colectivo: definirse a uno y una misma con cinco palabras. Las que más se repiten son sus nombres y el lugar de donde son. Palestina es una palabra común para todas ellas si bien se genera un debate sobre qué es ser ciudadano o ciudadana de un lugar en concreto y cómo en diferentes casos se les ha impuesto ser palestino, israelí, jerosomilitano, etc…

La siguiente actividad lleva al formador a realizar un repaso por la historia de Palestina desde la Declaración de Balfour en 1917 a partir de las noticias de periódicos de la época que van encontrando en la web de la Librería Nacional de Israel (http://web.nli.org.il/sites/nlis/ar/jrayed/pages/default.aspx) después de realizar una búsqueda con la palabra “palestina” “palestino” en dicha web. Al llegar al año 1949, nos encontramos conque no hay ni una sola referencia a Palestina, los archivos históricos israelíes la han borrado de la prensa y por tanto del imaginario colectivo de las personas que vayan a consultar esta fuente oficial de documentos históricos.

Trabajo en grupos durante el Campamento de Empoderamiento Juvenil. Foto: EMV

La agenda formativa también pasó por ahondar en las diferentes políticas de desplazamiento forzado que a día de hoy Israel sigue implementando para realizar una limpieza étnica de la población palestina. También se abordó el derecho al retorno de acuerdo con la legislación internacional. Todo ello de una manera amena y participativa y complementado con dos visitas de campo al campo de refugiados de Aida en Belén y al bloque de asentamientos israelíes ilegales de Gosh Etzion que pretende separar completamente el sur de Cisjordania de Jerusalén.

En definitiva, un ejercicio de empoderamiento y cohesión identitaria con un enfoque de Derechos Humanos con quiénes serán el futuro de Palestina y quiénes en estos momentos pueden aportar una visión importante a la resolución de la cuestión palestina.

 

Elizabeth Masero Visiga. Paz con Dignidad- Palestina

 

[1] Blue ID: así es como los palestinos se refieren a la cédula de residencia que Israel expide a la población palestina que vive en Jerusalén Este y al DNI israelí que tiene la población árabe que vive en los territorios del 48 (hoy Israel)

[2] Al Ram es un barrio de Jerusalén pero separado de otros barrios cercanos como Beit Hanina por el muro ilegal de hormigón que recorre serpenteante todo el lado este de la ciudad y que empezó a ser construido por Israel en 2002.

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